Autor Tema: “Nunca he visto subir la Bolsa con un crash de beneficios ¿lo imposible puede se  (Leído 873 veces)

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“Nunca he visto subir la Bolsa con un crash de beneficios ¿lo imposible puede ser posible? ¡Ufff!..”

Moisés Romero -  Viernes, 12 de Octubre www.lacartadelabolsa.com

 

Bolsa"La Bolsa de siempre es una Bolsa ideada, creada y diseñada para canalizar el ahorro de los inversores hacia las empresas. Las empresas amplían capital con el dinero de los ahorradores, más barato que el dinero de los bancos. Las empresas crecen o no, unas lo hacen bien y otras lo hacen mal. Ese era, que no lo es en la actualidad, el riesgo de invertir en Bolsa: había que elegir, afinar el tiro, esperar y recoger frutos. Los beneficios de las empresas siempre han sido determinantes en el proceso de selección de valores y en la valoración de los precios de las acciones en Bolsa. Todo, no obstante, cambió con la ingeniería financiera, con la contabilidad creativa, con la multiplicación del papel y más papel: una acción divididas en mil pequeñas acciones, hijas de la anterior. Todo cambió por la avaricia y el despilfarro bancario, que ha traído la actual miseria al Mundo Global. Nunca me he imaginado una Bolsa al alza con beneficios cayendo por el acantilado, con balances destrozados, con cuentas de resultados, que ya no soportan más creatividad contable, porque es imposible. Nunca me he imaginado una Bolsa al alza con estos mimbres podridos, deshilachados por el paso del tiempo. Asumo, no obstante, que en un Mercado Intervenido en su totalidad, de cabo a rabo, todo es posible, hasta que el Intervencionismo estalle, como ya hemos visto en los últimos seis años. O lo que es lo mismo, a corto plazo todo es posible, incluso lo que parece imposible", me dice uno de los viejos lobos de mar de la Bolsa española.

Hablemos de Wall Street, que es la que más madruga a la hora de rendir cuentas (otra cosa es que abunde la contabilidad creativa, pero eso es norma común en el Mundo Globa) Tenemos que remontarnos hasta principios de 2009 para ver un ratio de pre-resultados  negativos sobre positivos equivalente al actual de 4,3 veces (3,3 en el segundo trimestre). Son más de 120 compañías del S&P las que han adelantado ya como han ido sus cuentas en el tercer trimestre. La conclusión no varía mucho en el segundo caso, porque sólo el 45 % de las compañías que han adelantado resultados lo han hecho al alza. Una tendencia, una caída de este porcentaje, que se mantiene inexorable desde hace un año. Un periodo, por otro lado, donde el S&P ha recuperado (o está a punto de hacerlo) los niveles más elevados de los últimos cuatro años.

El mercado espera que los beneficios del S&P recorten un 2 % anual en el tercer trimestre (-5 % sin el sector financiero). A principios de año se esperaba un aumento del 4 %, pero los números acaban imponiéndose. Claro que el mercado sigue esperando un aumento del 8 % en los beneficios empresariales del cuarto trimestre y un aumento del 11 % en los beneficios a lo largo de 2013.

Y atentos a lo publicado por Capital Bolsa:

Hay un factor especialmente importante que subyace tras los movimientos de las bolsas occidentales estos últimos meses, y que tiene poco que ver con la crisis europea: La evolución cíclica de las ganancias empresariales.
El problema reside en que los márgenes operativos de las empresas de EE.UU. estén cerca de máximos históricos, y ya no tienen margen para seguir aumentándolos. El proceso de reducción de costes que ha llevado a cabo el tejido industrial americano en los últimos años ha sido intenso y exitoso. Esto ha provocado que aún con incrementos reducidos en las cifras de ventas (a veces nulo o negativo), los beneficios han seguido aumentado de forma sólida. Pero ya no hay margen para más mejoras. Es momento que los márgenes vuelvan a sus cifras promedios y esto, a menos que aumenten de forma considerable las ventas, puede provocar caídas en los beneficios en los próximos trimestres. Así lo cree John Mauldin.

Este prestigioso analista financiero realiza un interesante estudio cíclico de los beneficios empresariales en EE.UU. cuyos resultados son inquietantes. Veamos:

Para finales de 2007 las ganancias por acción del S&P 500 cayeron frente a las de 2006. Para finales de 2008, después de una caída de las ganancias del 80%, las previsiones para los próximos años era que se recuperarían hasta por encima de 90$. Cuatro años más tarde, se espera que el BPA del S&P 500 en 2012 sea de 93$, y para el próximo año se espera que alcance los 103$. En la actualidad los márgenes de beneficio se sitúan cerca de máximos históricos, y a niveles insostenibles.

La historia nos proporciona una visión clara sobre el ciclo normal de ganancias. Los ciclos económicos impulsan los beneficios empresariales y los contraen en patrones cíclicos recurrentes. Los ingresos crecen a buen ritmo durante 3 a 5 años, y luego se contraen uno o dos años antes de volver a crecer. Eso es por lo general todo lo necesario para restablecer el equilibrio.

Este patrón ha perdurado a través de períodos de guerra, de innovación tecnológica y empresarial, de tensiones políticas y otros tipos de cambios. Para ver con mayor precisión las tendencias, podemos ampliar el periodo de estudio.

El siguiente gráfico presenta la tasa promedio de tres años de crecimiento de los ingresos. El ciclo, aunque aún algo irregular, empieza a mostrar su naturaleza más cíclica. Vemos como los ingresos desde 1950 se mueven en torno a la media de crecimiento del 6%, con periodos expansivos y contractivos.
 

Wall Street

Desde el año 2000, esos movimientos entorno al promedio se han incrementado, llegando a los niveles extremos que vimos en 2008, o los que estamos viviendo ahora.


El ciclo económico ha durado bastante más de un siglo. Por lo general, ofrece de dos a cinco años de crecimiento superior al promedio antes de experimentar uno o dos años de retroceso. Hemos tenido una subida extrema en los últimos dos años, y la previsión para los próximos dos años se sitúa muy por encima del beneficio acorde al patrón histórico.

 

Hay varios factores que indican ahora que nos enfrentamos a un período de declive en los beneficios empresariales. Esto está muy alejado de lo que prevén los mercados, por lo que el efecto sobre las bolsas sería relevante.